Por primera vez en más de 50 años, una misión tripulada partió de la Tierra con destino a la Luna. El 1 de abril de 2026, Artemis II de la NASA se lanzó desde el Centro Espacial Kennedy de Florida, iniciando un viaje de diez días que llevará a cuatro astronautas al espacio más lejos que cualquier ser humano antes: superando los 400.000 kilómetros de la Tierra.
Viaje histórico y objetivos de la misión
Esta misión marca un paso fundamental en el programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo es establecer una presencia humana sostenible en la Luna. Artemis II no está diseñado para aterrizar; más bien, sirve como un vuelo de prueba crítico para el cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y las capacidades de la nave espacial Orion en el espacio profundo. Estos sistemas son esenciales para futuras misiones Artemis, incluidas Artemis IV y V, que están programadas para llevar astronautas a la superficie lunar en 2028.
La tripulación (comandante Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el astronauta canadiense Jeremy Hansen) volará a 8.000 kilómetros de la superficie de la Luna. Su objetivo principal es validar el desempeño de SLS y Orion en un entorno de alto estrés.
Lanzamiento inicial y ajustes en vuelo
El cohete SLS impulsó a Artemis II al espacio en aproximadamente ocho minutos, tras lo cual sus motores principales se desconectaron. La tripulación informó de un mal funcionamiento del inodoro poco después de alcanzar la órbita, pero se resolvió en cuestión de horas. Luego, Orion ejecutó pruebas de vuelo manuales acercándose y rodeando la etapa del cohete desprendida antes de devolver el control a los controladores de la misión en la Tierra.
Trayectoria lunar confirmada
El 2 de abril, Orion entró con éxito en una trayectoria lunar después de casi seis minutos de encendido del motor. Se espera que la nave espacial alcance su máxima aproximación a la Luna alrededor de las 7:00 p.m. hora del este el 6 de abril. Los funcionarios de la NASA sugieren que la tripulación puede presenciar un raro eclipse solar cuando Orión pasa detrás de la Luna, bloqueando el sol. El seguimiento en tiempo real de la misión está disponible a través del sitio web Artemis Real-time Orbit y la aplicación móvil de la NASA.
Una nueva generación de exploradores
Artemisa II tiene un peso simbólico significativo. Victor Glover es la primera persona de color en aventurarse más allá de la órbita terrestre baja y Christina Koch es la primera mujer en hacerlo. Expertos como Lindy Elkins-Tanton de UC Berkeley enfatizan el poder unificador de la exploración espacial, afirmando que distinciones como “género, raza, origen, nacionalidad… pasan a un segundo plano cuando te conviertes en un gran equipo”.
Lanzamiento retrasado y ambiciones futuras
El lanzamiento estaba inicialmente programado para febrero, pero sufrió retrasos debido a fugas de combustible de hidrógeno y problemas con el flujo de helio. A pesar de estos contratiempos, la NASA ha anunciado planes para acelerar las misiones lunares durante los próximos siete años, con el objetivo a largo plazo de establecer una base lunar permanente. Como afirmó Koch: “Nuestra gran esperanza es que esta misión sea el comienzo de una era en la que todos… puedan mirar la Luna y pensar en ella como… un destino”.
La misión Artemis II representa no sólo una hazaña tecnológica, sino también una continuación del impulso duradero de la humanidad por explorar más allá de nuestro planeta. Es un paso simbólico hacia el establecimiento de una presencia duradera en la Luna y más allá.





















