Una especie recientemente identificada de Spinosaurus, llamada Spinosaurus mirabilis, está remodelando nuestra comprensión de este dinosaurio icónico. Desenterrados en Níger, África, los fósiles de 95 millones de años revelan una criatura adaptada a vadear ríos interiores en lugar de cazar activamente en mar abierto. Este descubrimiento resuelve un debate de larga data sobre el comportamiento acuático del Spinosaurus y sus parientes.
La cresta asombrosa
La característica más llamativa de S. mirabilis es su cresta alta en forma de cuchilla encima de su cabeza, que alcanza hasta 20 pulgadas de altura. Las tomografías computarizadas confirmaron que la cresta contenía vasos sanguíneos fosilizados y probablemente estuvo cubierta por una vaina de queratina en vida, lo que sugiere una estructura decorativa y vibrante. Los investigadores proponen que la cresta cumplió una función de exhibición, ayudando en el reconocimiento de especies durante el apareamiento o las disputas territoriales a lo largo de las orillas de los ríos. La forma asimétrica de la cresta inicialmente desconcertó a los paleontólogos hasta que se descubrieron restos esqueléticos adicionales en 2022.
Depredador interior: una ‘garza infernal’ del Sahara
La ubicación del fósil tierra adentro, dentro de un depósito fluvial, es una prueba crucial. El líder del estudio, Paul Sereno, enfatiza: “Simplemente no hay manera de encontrar… esencialmente un animal acuático a cientos de kilómetros de la costa”. S. mirabilis compartió su hábitat en el lecho del río con saurópodos de cuello largo, lo que confirma su estilo de vida tierra adentro. El equipo sostiene que funcionaba más como una garza, acechando aguas poco profundas en busca de peces en lugar de nadar como un depredador marino. La gran estructura en forma de vela en su espalda, si bien es icónica, habría dificultado la agilidad en aguas profundas, lo que respalda la hipótesis de vadear.
Resolviendo el debate acuático
Investigaciones recientes han sugerido que Spinosaurus se dedicaba a la caza submarina, citando sus dientes especializados (dientes salientes de la mandíbula inferior que encajan entre los dientes de la mandíbula superior). Sin embargo, S. mirabilis presenta un panorama diferente. La forma de su cuerpo, combinada con su ubicación fosilizada, lo ubica entre las aves zancudas semiacuáticas y los depredadores buceadores como los pingüinos. El análisis del equipo sugiere que Spinosaurus sacrificó su agilidad por sus características únicas, lo que indica una adaptación a vadear en lugar de nadar en aguas profundas.
“Muestra el proceso en el que la ciencia evalúa la evidencia y aparece nueva evidencia”, dice Sereno, destacando el carácter dinámico de la investigación paleontológica.
El descubrimiento de Spinosaurus mirabilis subraya la importancia del contexto fósil. El color negro de los huesos (debido a la alta concentración de fosfato) también era una característica peculiar. Este hallazgo demuestra que la investigación paleontológica es un proceso continuo, impulsado por nueva evidencia y reevaluación de teorías existentes.
En última instancia, este fósil proporciona evidencia convincente de que Spinosaurus no era un cazador marino sino más bien un depredador especializado adaptado a los ríos de la antigua África.





















