Filoplumes: Los héroes anónimos del vuelo de los pájaros

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Durante décadas, los científicos los descartaron como restos de la evolución, pero una nueva investigación sugiere que las filoplumas (pequeñas plumas parecidas a pelos en la base de las plumas de vuelo) son fundamentales para la capacidad de las aves para volar. Ahora se entiende que estas estructuras casi invisibles son esenciales para el mantenimiento de las plumas y la estabilidad del vuelo.

La historia del abandono

La curadora Vanya Gregor Rohwer del Museo de Vertebrados de la Universidad de Cornell demuestra la naturaleza pasada por alto de las filoplumas: incluso exhibidas en el ala de una espátula rosada y vibrante, es fácil pasarlas por alto. Durante años, las filoplumes fueron consideradas reliquias “degeneradas” o “inútiles” de la evolución aviar. Esto no es inusual; muchas estructuras biológicas que alguna vez fueron descartadas como vestigiales han revelado posteriormente funciones críticas.

Cómo funcionan las plumas de filo

El Dr. Rohwer, junto con su padre, Sievert Rohwer, un renombrado investigador de plumas, sostiene que las filoplumas actúan como monitores sensoriales de la posición de las plumas. Debido a que las plumas de vuelo se desgastan con el tiempo, estos sensores permiten a las aves ajustar sus alas para lograr una aerodinámica óptima. Los seis tipos de plumas del cuerpo de un ave están hechas de queratina, el mismo material que el cabello y las uñas humanos, pero las filoplumas se destacan por su función sensorial única.

Una evolución de 150 millones de años

Las filoplumas han evolucionado junto con las plumas desde que los primeros dinosaurios surcaron los cielos hace aproximadamente 150 millones de años. Su existencia subraya cómo incluso características aparentemente menores pueden ser esenciales para la supervivencia y la adaptación.

El redescubrimiento de la importancia de las filoplumas pone de relieve una lección crucial: en biología, descartar una estructura por considerarla inútil es prematuro. Es probable que cada componente de un organismo haya evolucionado por una razón, y comprender estas funciones es clave para desentrañar las complejidades de la vida.

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