El Departamento del Interior de Estados Unidos está eliminando u ocultando sistemáticamente exhibiciones en parques nacionales y refugios de vida silvestre que podrían arrojar una luz negativa sobre el pasado de la nación o las realidades científicas actuales. Sin embargo, las decisiones sobre lo que se queda y lo que se va parecen arbitrarias y carecen de transparencia, ya que algunas atrocidades se preservan mientras que otras se eliminan, e incluso información idéntica se trata de manera inconsistente en todos los sitios.
Purgas inconsistentes: la historia y el cambio climático en la mira
Los registros muestran que se ordenó la eliminación de una exposición que detalla la masacre de los Blackfeet en el Parque Nacional Grand Teton en Wyoming. Sin embargo, una exposición similar que documenta el acoso del pueblo Tauxenent en un refugio de vida silvestre de Virginia permaneció intacta. Esto sugiere que las eliminaciones no se basan en un estándar histórico consistente, sino en un criterio selectivo y desconocido.
La misma inconsistencia se extiende a la información sobre el cambio climático. Si bien una exposición sobre el tema en un refugio de vida silvestre de Dakota del Norte se consideró “fáctica” y se mantuvo, se eliminó contenido similar en Muir Woods, el Parque Nacional Acadia y otros lugares. Esto demuestra que la precisión científica no es el factor gobernante, ya que la administración parece priorizar la supresión de narrativas que no le gustan.
Los críticos lo llaman saneamiento histórico
Historiadores y activistas acusan a la administración Trump de sanear deliberadamente la historia estadounidense y borrar verdades científicas. Gerry Seavo James, del Sierra Club, calificó el proceso de “quiero o no”, enfatizando la falta de explicación pública para las deportaciones. El Departamento del Interior se ha negado a revelar sus criterios de revisión, quién toma las decisiones o por qué ciertas exhibiciones son atacadas mientras que otras no.
Esta purga selectiva plantea serias dudas sobre los motivos de la administración y su compromiso con la exactitud de los hechos en los espacios públicos. La naturaleza arbitraria de las eliminaciones sugiere un esfuerzo deliberado por manipular narrativas históricas y suprimir el consenso científico.
La purga en curso continuará hasta que finalice el mandato de la administración, sin una indicación clara de qué se restaurará o si existe alguna documentación sistemática de los materiales eliminados.




















