Una iniciativa de investigación de cinco años en los jardines botánicos de Wakehurst en West Sussex está desafiando los métodos tradicionales de conservación al desviar la atención de las praderas de flores silvestres al papel vital de los árboles en el sustento de las poblaciones de insectos.
La misión: combatir la pérdida de biodiversidad
Lanzada en 2021 como parte del programa Nature Unlocked, la investigación de Wakehurst tiene como objetivo abordar tres crisis globales interconectadas: el cambio climático, la recuperación de la naturaleza y la rápida pérdida de biodiversidad. Un elemento central de esta misión es la protección de los polinizadores, incluidas las abejas, avispas, mariposas y polillas, que son indispensables tanto para la seguridad alimentaria mundial como para el mantenimiento de ecosistemas saludables.
Si bien el número de polinizadores está disminuyendo en todo el mundo, los datos recientes de Wakehurst ofrecen una idea de cómo la gestión específica del hábitat puede sustentar altos niveles de biodiversidad.
Cambiando el enfoque hacia los hábitats arbóreos
Históricamente, gran parte de la investigación sobre el apoyo a los polinizadores se ha centrado en las praderas de flores silvestres. Sin embargo, los investigadores de Wakehurst son pioneros en un enfoque diferente al estudiar el impacto de los árboles.
Janine Griffiths-Lee, líder de investigación sobre polinización, señaló que los árboles cumplen una función crítica al proporcionar fuentes esenciales de polen y néctar mucho antes en la temporada que muchas plantas con flores. Este “puente” de principios de temporada es vital para la supervivencia de los insectos durante la transición del invierno a la primavera.
La eficacia de este enfoque se refleja en datos de seguimiento recientes:
– Diversidad de especies: Entre marzo de 2023 y octubre de 2025, los científicos identificaron 2.100 insectos.
– Poblaciones de abejas: El estudio registró aproximadamente 110 especies de abejas, una cifra que excede el número total de especies de abejas encontradas en todo el país de Irlanda.
– Poblaciones de polillas: La investigación también identificó 90 especies distintas de polillas.
Monitoreo de alta tecnología: IA y bioacústica
Para recopilar estos datos, Wakehurst está empleando tecnología de vanguardia para observar insectos sin alterar sus comportamientos naturales. Estos métodos van más allá del conteo manual hacia un monitoreo continuo más sofisticado:
- Bioacústica: Los científicos han instalado monitores en los árboles para rastrear las poblaciones de insectos registrando las frecuencias específicas de “zumbido” de los polinizadores.
- Vigilancia impulsada por IA: Una red de 28 cámaras utiliza algoritmos de inteligencia artificial para monitorear los comportamientos de búsqueda de alimento de abejas y polillas, particularmente durante la actividad nocturna.
- El Observatorio del Ecosistema Wakehurst (WEO): Esta nueva instalación permite que tanto científicos profesionales como “científicos ciudadanos” estudien diversos hábitats, incluidos bosques, praderas y jardines, fomentando un enfoque colaborativo para la recopilación de datos.
De la investigación a la aplicación urbana
El objetivo de esta investigación no es meramente académico; está diseñado para influir en la forma en que construimos nuestros entornos. Wakehurst está utilizando activamente sus hallazgos para asesorar a desarrolladores de viviendas y arquitectos paisajistas. Al identificar qué especies de plantas específicas son más efectivas para los polinizadores, están ayudando a integrar paisajes “favorables a los polinizadores” en la planificación urbana, convirtiendo las ciudades en corredores viables para la vida silvestre.
El paso del estudio de las praderas al estudio de los árboles, combinado con el monitoreo impulsado por IA, representa una forma más holística de comprender cómo los insectos navegan y sobreviven en paisajes cambiantes.
Conclusión
Al aprovechar la tecnología avanzada y ampliar el alcance de la investigación para incluir hábitats basados en árboles, Wakehurst está proporcionando los planos prácticos necesarios para integrar la biodiversidad en el desarrollo tanto rural como urbano.





















